TRAFALGAR: ¿CATÁSTROFE ESPAÑOLA O PROPAGANDA BRITÁNICA?

 

La firma del Tratado de San Ildefonso de 1796 supuso la alianza de Francia y España para desarrollar una política militar conjunta contra el Reino Unido. Este acuerdo hizo que, años después, España contribuyese económicamente a las guerras de Napoleón. España puso su armada a disposición de Bonaparte, que en 1805 tramaba un plan para invadir las islas británicas. Los planes de Napoleón de invadir el Reino Unido se vieron frustrados, y la flota francoespañola, al mando del vicealmirante Villeneuve, se dirigió hacia Cádiz. 

La Armada Española en aquellos años estaba compuesta en buena parte de marineros de diversos orígenes reclutados de forma apresurada, ya que la epidemia de fiebre amarilla que azotó Andalucía entre 1802 y 1804 dejó a la flota española sin la cantidad suficiente de tripulantes.
La flota española estuvo comandada por el teniente general Gravina, el brigadier Alcalá-Galiano y el brigadier Cosme Damián Churruca. 
La escuadra británica, a cuyo mando estaba el almirante Horatio Nelson, estaba compuesta de marineros profesionales y con gran experiencia en combate, y se encontró con la flota francoespañola cerca del Cabo Trafalgar, donde tendría lugar el combate naval homónimo. 
Villeneuve, a pesar de la opinión contraria de los mandos españoles, decidió abandonar la Bahía de Cádiz para dar alcance a la Royal Navy el 21 de octubre de 1805. Un total de 34 buques irían al encuentro de la flota de Nelson. 

España fue derrotada. Las aguas que bañan las costas de Cádiz se tiñeron de sangre. Gran Bretaña venció a la escuadra hispanofrancesa, pero en combate murió Horatio Nelson, convirtiéndose en uno de los grandes héroes de la historia del Reino Unido. 
España perdió 15 navío de línea, y más de 27.000 de sus hombres perecieron, incluidos algunos de sus mejores comandantes, como Alcalá-Galiano o Churruca, cuya heroica muerte al mando del navío San Juan Nepomuceno le elevó a los altares en los que se venera a los héroes de España.
Villeneuve y su buque insignia, el Bucentaure, fueron capturados por los británicos junto con otros muchos buques franceses y españoles. Gravina logró alejarse del campo de batalla con parte de la flota pero moriría meses más tarde por las heridas sufridas durante la batalla. 

Pese a la victoria británica, Trafalgar no supuso una catástrofe para la Real Armada Española, así como tampoco fue un camino de rosas para los británicos, que perdieron más hombres de los reconocidos y vieron dañada su flota de forma considerable. 
De 15 navíos españoles, fueron menos de 7 los que se perdieron, contando la Armada Española todavía con 37 navíos y 24 fragatas, por lo que continuó siendo uno de los ejércitos navales más poderosos de su tiempo. 
Será a partir de la Guerra de la Independencia cuando la marina española se vea depauperada, no por ataques enemigos sino por abandono español, pues durante la contienda (1808-1814) se priorizaba de forma absoluta al ejército de tierra. 
La propaganda británica ha hecho de Trafalgar un mito de la historia nacional inglesa semejante a la batalla contra la Armada Invencible española, otra mitificación de los hechos. La plaza principal de la ciudad de Londres, Trafalgar Square, está dedicada a la batalla.


Comentarios

Entradas populares de este blog

LA MANO OCULTA TRAS EL ASESINATO DE CARRERO BLANCO

EL BLOQUE NACIONAL: CATOLICISMO Y MONARQUÍA CONTRA EL FRENTE POPULAR

EL ÁGUILA DE SAN JUAN, ORIGEN DE UN SÍMBOLO POLÉMICO