1899: LA VENTA DEL IMPERIO ESPAÑOL Y LAS OLVIDADAS POSESIONES EN EL PACÍFICO
La pérdida de Filipinas había vuelto ingobernables aquellos territorios, ya que su centro administrativo se hallaba en Manila, la capital filipina. Además, España había perdido dos escuadras enteras tras la batalla de Cavite, lo que impedía defender militarmente aquellas islas.
Ante esta situación, el consejo de ministros español optó por deshacerse de ellas mediante una venta, siendo Alemania, que hacía tiempo las codiciaba, el país que las compró. El precio de las Indias Orientales Españolas se tasó en 25 millones de pesetas.
El Imperio Alemán adquirió, de este modo, los últimos territorios que le quedaban a España en el Océano Pacífico. Aquellos últimos años del siglo XIX representan a la perfección lo que fue una constante durante aquella centuria: declive y caída del poder español.
En aquel entonces el ejecutivo español consideró que la pérdida de las islas, que eran bastantes en número y escasas de población y productividad, carecía de importancia, pero décadas más tarde, durante el franquismo, se reabrió la cuestión.
En 1948, España denunció que quedaban cuatro islas en la zona en las que la soberanía le correspondía porque se olvidaron de incluirlas en el tratado germano-español de 1899, por lo que nunca habrían sido transferidas a ninguna potencia.
Estas islas son las actuales Kapingamarangi, Nukuoro y Ulithi, pertenecientes hoy día a Micronesia; Mapia que está bajo soberanía de Indonesia y Rongerik que se halla bajo control de las islas Marshall.
Sin embargo, en 2014 el gobierno de Rajoy zanjó la cuestión, desestimando cualquier reivindicación sobre las presuntas islas españolas en el Pacífico alegando que la intención de España en 1899 había sido vender todas sus islas.
No obstante, y adentrándonos casi en lo legendario, España aún podría conservar la soberanía sobre un territorio en Oceanía. Se trata de una isla fantasma, o de un islote o arrecife coralino, que a día de hoy no se sabe con exactitud, que se habría hundido en el siglo XIX.
El hundimiento de este islote habría tenido lugar años o décadas previas al tratado germano-español por el que España cedió las Indias Orientales, por lo que el traspaso de esta isla llamada «Matador» nunca se llevó a cabo.
Y sí, estamos hablando de un presunto territorio que lleva dos siglos hundido en el Pacífico y de cuya existencia hasta se duda. Pero de existir, pertenecería a España, pues la soberanía de toda isla que desaparece bajo el agua recae sobre el país al que originalmente pertenecía.
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